Los consejos de un Viejo Hotel
16 October, 2007
Rafael, es uno de los amigos que he conocido gracias a este Blog. ¿Recordáis que le hablaba a papá sobre vosotros?Pues Rafael, me ha enviado un mensaje diciendo que había publicado un artículo sobre mi en su Blog. Yo al principio pensaba que sería uno de esos artículos que corren sobre mi diciendo: “Mira, un hotel que escribe”.
Pero no. Rafael, como es mi amigo y me quiere lo que ha escrito sobre mí, es muy educativo. Lógicamente mantiene el tono de extrañeza por el hecho de que un hotel escriba su blog, pero culmina en un mensaje didáctico del que intentaré sacar provecho.
Por cierto Rafael, cuando veas a ese hotel, dile que hable con papá, igual puede ayudarle.
Os transcribo literalmente el artículo de Rafael, que me ha dado su permiso:
Ha ocurrido algo importante en el mundo de la comunicación, el marketing, un hecho innovador y, sin duda, sorprendente.
¡Hay un hotel en periodo de gestación y que además ESCRIBE!.
No, no me he vuelto loco. Existe un blog que es conducido por el propio hotel al que representa. Es la máxima expresión de la figura literaria de la “personificación“. Tal es la irrupción en nuestra “netoexistencia”-valga la expresión aunque no esté registrada en el diccionario actual-, que ya se ha hecho un hueco importante en nuestras “netolecturas”(valga también, si me permitís). Es más, y esto es opinión propia y como tal, subjetiva, hasta le hemos cogido cariño al baby-hotel. Empleo las denominaciones que me van surgiendo ante el desconocimiento de su nombre y de su familia.
En fin, lo que yo quería contar a por otros fueros. El caso es que envuelto en la locura de dotar de alma a este tipo de veleidades topé ayer con un hotel en ruinas. Y me dio mucha lástima. Como no me veí nadie, traté de darle vida.
-¡Eh!, viejo hotel. ¿Tú también escribes?. ¿Puedes oirme?. ¡Hay un hotel que escribe y habla!, ¡incluso anes de haber nacido!… ¿Puedes creerlo?
Y así una y otra vez. Al menos nadie pasaba por ahí y no me tomaron por demente. Pero nada, no movía ni un ladrillo. De forma que di media vuelta y me dispuse a marcharme por donde había venido.
Tan sólo había dado dos pasos cuando escuché a mi espalda un estruendo como de de un trozo de muro que caía. Sobresaltado di un respingo y me volví a mirar al viejo hotel. Seguía en pie, pero una de sus paredes se había movido y, cuál fue mi sorpresa cuando vi cómo un reguero de agua brotaba desde una de sus ventanas hasta la acera. Mas no era simplemente agua, era lágrimas, a fe que lo eran. El viejo hotel lloraba. Fue entonces cuando comprendí que quería utilizarme de mensajero para transmitir algo al hotel nonato. Esto fue lo que me dijo:
“Amigo, dile a ese futuro hotel, que has visto a otro hotel que le envidia. Yo. Dile que antes de nacer, yo también tenía proyectos y ambiciones y que pisaba sobre seguro. Que también yo veía espectaculares amaneceres y me creía majestuoso, imponente, orgulloso y feliz. No era para menos.
Y nací. Lo hice en primavera; el sol se reflejaba en mis cristales y me sonreía y me envidiaba. Era lo que había soñado.
Seguí creciendo y creció conmigo mi fama y mi alcurnia. No era “un hotel”, era “el hotel”. Pero lo peor estaba por llegar. Crecí tanto y me hice tan importante que creí que yo sólo podría hacerme el Rey de la Hotelería. Y, sin darme cuenta, caí en mi propia necedad y me lancé a la debacle. Mi actitud no estuvo a la altura de lo que se esperaba de mi:
- Me dije “¿Por qué tengo que contentar a los que tiran de mi?. Hay muchos que estarán deseando sustituirlos por mucho menos”
- Me aventuré a no cuidar a los que en mi se alojaban. “Ya vendrán otros”, decidí. “Clientes hay de sobra”. No fidelizaba. Pensé que yo era la fidelización en mi mismo, no me hacía falta trabajar para eso.
- “Quien quiera algo que lo pague, aun cuando a mi no me cueste darlo”
- Tras una segunda oleada de nuevos empleados, peores que los anteriores, pero menos exigentes, volví a rizar el rizo y a tentar a la suerte, sustituyéndolos por otros aún menos exigentes, más baratos. Si, con menos experiencia, mucha menos.
- Invertir e innovar, ¿para qué?, yo soy el progreso.
- ¿Formar colaboradores?. Quien quiera aprender que se vaya a Salamanca.
Pero mi orgullo, soberbia y altivez me precipitaron en una caída estrepitosa. No pude superarlo. Los ratios que me vestían cada mañana se me quedaron grandes. Comencé a adelgazar por la ocupación y terminé con el precio medio, dejándome de funcionar el Revpar, ya anoréxico. Se me llenó la cara de “no shows” y de cancelaciones. El eco se instaló en mis cuatro paredes y me dio la puntilla.
Pero ya todo acaba. Mañana me derriban para construir en mi tierra un polideportivo. No puedo decirle nada al polideportivo, pues los polideportivos no hablan. ¡Pues no faltaba más!. En fin dile a tu nuevo amigo que no cometa los mismos errores que yo. Que cumpla lo que promete. Que las puestas de sol que contempla sean el reflejo de lo que él mismo ha de ser. ¡Corre, díselo antes de que sea tarde!”.
Y aquí estoy, para decirte lo que el viejo hotel me encargó que te dijera. Y esto fue lo que me dijo la primera y única vez que habló. Y habló para ti, Hotel Misterioso



























October 16th, 2007 at 3:06 am
Pues sí tienes toda la razón, como decía en mi anteriores comentarios, el personal se puede decir que son las tripas del hotel y tu papá es el corazón. Si tu papá no hace fluir sangre por todos tus organos, los organos van envejeciendo y algún dia o otro ya no tienen ese rendimiendo que el primer dia. Mantén un buen orden a tus empleados y que estén contentos y ellos te lo agradecerán. Ah! y por lo que veo que tendrás buenos amaneceres purificate mucho!
October 18th, 2007 at 12:08 am
Hola Hotel
Me está encantando leer tu blog, pero tengo que reconocer que este mensaje es el que mas me gusta, es muy original, como toda esta página, pero además, tiene un mensaje muy importante si de verdad quieres ser ese gran hotel que tanto deseas. Es muy muy importante que por muy grande que te hagas, no te olvides de la gente, pero de toda la gente, osea, de tus clientes procurando innovar, cuidarlos, intentando siempre mejorar y darles lo mejor. Pero también, no te olvides de cuidar a tu gente, a los que te cuiden, a los que limpien tus habitaciones, a los que reciban a toda esa gente que te irá a visitar, a los que preparen los alimentos en el restaurante, a todos, incluso al mas sencillo. Eso no solo te dará una estabilidad en tu clientela, sino unos firmes cimientos, por que tus entrañas, tu gente, la que te cuida, estará contenta y trabajará mas a gusto y mejor.
Hotel, de verdad que un placer encontrar esta página y leer mensajes como este, un saludo.
October 23rd, 2007 at 4:31 am
Hola,
he cambiado mi blog y lo he pasado a Blogger (Blogspot), por lo que te pido que lo cambies tú también en tu página.
Te pongo este comentario en este artículo, porque es en el que hablas de mi.
Un saludo,
Rafael
October 23rd, 2007 at 4:34 am
Perdona,
mi nuevo blog: Hoteles 2.0 (htp://hoteles20.blogspot.com).
Muchas gracias,
Rafael
January 19th, 2008 at 11:49 am
Buenos noches “huespedes”
pobrecitos tus padres si tienen que gestionar todo lo que escribimos, pero todo sea por colaborar, a mi tambien me gustaria comentar, como parte de otro hotel amigo que soy, algunas cositas…
no todo depende de la primera impresión que nos demos la primera vez que te visite la gente…ni depende de un personal formado, educado, volcado con el cliente, “ni incluso guapo”; ni tampoco que la gente haya elegido el hotel por una “superoferta pillada en interné” (!!!tus padres no tengan que caer en esa politica!!!),
tampoco depende de una grandissima variedad productos de comida “buffet” (…no se si lo tendrás!?!) o en cambio una carta exquisita del restaurante… o de un gimnasio equipadissimo…..un spa inmenso…..etc…etc…
todos los elementos cuentan para hacer de una estancia en un hotel una experiencia “inolvidable”, en ambos sentidos; espectacular o desastrosa, y la verdad es que con “algo” que salga mal (a ojos del cliente), puede ser la peor publicidad para un hotel, el “boca-oido” negativo es mas frecuente que el positivo.
teniendo en cuenta las espectativas que estas creando con tu blog, TODO EL MUNDO espera mucho de ti!
May 30th, 2008 at 3:37 pm
Me ha encantado la carta “Los consejos de un Viejo Hotel”, que razón tiene. Tu papá (como bien dice Isma), es el corazón, y para que este bombee bien su sangre y tenga todos sus engranajes a punto, tiene que haber un buen ejercito muy bien organizado e instruido.
Ser muy exigentes con uno mismo y con los demás. Con don de mandos pero sabiendo en que momentos delegar.
Poniéndose siempre en el lugar del cliente;…y muchisimas cosas mas que seguro tu ya las sabes.
Un abrazo
May 30th, 2008 at 3:37 pm
… y no olvideis nunca el contenido de esta carta
besos
June 4th, 2008 at 10:11 pm
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