Aquel Bombón
October 24, 2007
Jordi Ruiz Rodriguez -Barcelona
Todavía recuerdo con cariño aquel bombón, jo que gustazo.
Trabajaba en un famoso hotel 5 * de Barcelona como botones, claro era otro tiempo, otra edad…y a finales de agosto, casi al finalizar el turno de tarde y una vez por semana, cuando ya tenía repartido los mensajes a las habitaciones, me subía a escondidas a la planta vip del hotel por el acceso para el personal.
Allí una compañera que trabajaba como Guest Relations de la planta me guardaba en el office de personal dos bombones (los mismos que ponían al cliente en la habitación, nada especial !) que a mi me sabían a gloria.
No se si era por el miedo a que me pillasen por la planta o el hecho de probar los bombones de los clientes…o la edad, claro, pero lo cierto es que el sabor de aquellos bombones me ha quedado grabado en la memoria.
Sensaciones de un Hotel
October 24, 2007
Jorge Mir Ruiz -Barcelona
A lo largo de mi vida me he relacionado con muchos hoteles (su personal, sus habitaciones, sus servicios, sus ascensores …).
Hoteles de más y de menos categoría, por trabajo y por ocio, a los que volvería y a los que me hubiera marchado nada más entrar, en varios paises, de mar, de ciudad y de montaña. En resumen, un poco de todo.
Sin embargo, nunca un hotel me había hablado! Y mucho menos teniendo en cuenta que aún no está construido.
La sensación/ relación es buena, muy buena. Transmite calidad, es acogedor y sabe hacer amigos. Invita a hacer amigos y que lo conozcas mejor, a compartir tus experiencias con él, a alojarte en él.
Espero que una vez construido reflejen fielmente ese espíritu tanto él como su personal, sus habitaciones, sus servicios, sus ascensores …
Una semana en Praga
October 24, 2007
Soraya Diebra -Barcelona
Me gustaría centrarme en una anécdota! Jeje.. pero como es imposible haré un esquema de algunas:-llegar al hotel, sin conocer la ciudad, y justo en la calle del hotel no van las farolas, claro que nos costó encontrarlo!, no se veía el cartelito con el nombre de la calle
- Entramos a la habitación sedientas de sed, abrimos la nevera, vacía!
- Bajamos a recepción a pedir agua, “no hay bar en el hotel!, cocina cerrada”, nos dicen que debemos comprarla fuera. Era de noche y no sabíamos ni el idioma ni lo que valen las cosas y a saber lo que nos encontramos abierto, pero había que arriesgarse o beber del grifo que no nos hacía mucha gracia.
- Al regreso al hotel, con agua!, encendemos la TV, el botón de ON no se aguanta!, y vemos un trozo de palillo debajo de la TV con cuyo palito se aguantaba el botón para poder disfrutar de imagen y sonido! (el anterior turista lo dejó en nuestra habitación) jaja!.
- Toallas!… una semana y las cambiaron porque lo pedimos dos días antes de marchar.
- Varios días pidiendo una TV en condiciones, ya que no había manera de que aguantara el palillito en el ON mas de un cuarto de hora. Nos cambian la TV pero nos dan una más pequeña y todavía sin canal satélite!… cuando dos días mas tarde nos dan el canal satélite, como no habían suficientes enchufes, nos quitan el de la nevera para poner el enchufe del canal satélite.. la sorpresa la nuestra que sin saberlo nos despertamos con un olor horroroso a comida caducada… toda la comida de la nevera se había estropeado.
- Al 4º día al llegar al hotel entramos en la habitación, mi amiga en primer lugar, grita… y sale corriendo diciendo “monster in the room!!!” jajaja, una araña inmensa colgando a la altura de los ojos nada mas abrir la puerta. Suben de recepción con un aspirador (tipo cazafantasmas), y así se llevaron la hermosa araña de dos kilos jajaa…
Creo que no me dejo nada! Jejee… eso sí… a pesar de todo, uno de los viajes mas divertidos de mi vida.
¿y si fuera un sueño?
October 24, 2007
Raquel Fernández Nistal - León
¿y si fuera un sueño? Si el hotel con el que todos soñamos no fuera mas que un sueño.
¿Y como sería en ese sueño? Sería grande, pequeño, moderno, antiguo,…
¿Como sería? Serás tu, misterioso hotel, el hotel de nuestros sueños, Serás tú, por el momento amigo desconocido, nuestro lugar preferido para nuestras escapadas, o quizás de nuestras celebraciones.
El hotel soñado por todos no destacaría solo por sus servicios y su decoración sino por los momentos vividos en él, por provocar en cada uno un torrente de recuerdos, de vivencias, de ratos agradables.
Un hotel así a veces sólo puede ser objeto de nuestra imaginación, de nuestra propia inventiva, ¿o quizás no?
¿Y si fueras tú, querido hotel, ese lugar soñado por todos? ¿Y porqué no? Porqué no tú, aún todavía en estado de gestación, pudieras ser ese lugar. Quizás cuando nazcas y conozcas este mundo, no te será fácil llegar a serlo, porque este mundo es duro, no hay espacio para los recién llegados.
Pero, estas palabras no deben desanimarte, sino hacerte más fuerte, convencerte
de ser el mejor, de ser el hotel de nuestros sueños.
Espero que algún día nos lleguemos a conocer y que seamos amigos. Que algún día no muy lejano seas el hotel de mis sueños, de mis buenos recuerdos. Hasta pronto querido hotel.
Viví en ti
October 24, 2007
Isaac Vidal - Elche
“Si. Viví en ti. Acompañaste mi ensordecedora soledad. Me ayudaste a ver la patada que me dieron con guasa.
Compañero efímero que supo darme el abrazo firme que necesitaba cuando caía. Hasta me diste contexto para un nuevo amor. Sin darte cuenta, me envolviste en inspiración, me pusiste alas.
Por favor, no me preguntes como ni por que pero reconozco en cada vértice que te define a un aliado.
Si, ya lo sé, parte de delirio hay en esta historia pero amigo, no olvides que he llorado, he soñado, y he amado en tus entrañas. ¿Te das cuenta de lo que significas?”
Si las paredes hablaran…
October 23, 2007
Carlo Alvarez Spagnolo - Barcelona
Poetas, auditores, actores, emprendedores, cirujanos, bailarinas, embajadores, atletas, contrabandistas.
Cuantos verás pasar, cuantos conciliarán el sueño tras la puerta de la 211.
Encuentros, des encuentros, arrebatos, mentiras, canciones, besos, caricias, recuerdos.
Cuantos momentos robados, cuantas historias se colaran bajo las sabanas de la 211.
Vanidosos, elegantes, pendencieros, virtuosos, altivos, soñadores, derrochadores, imaginativos.
Que virtudes tendrán, que cara pondrán cuando se miren en el espejo de la 211.
Firmes, silenciosas, protectoras, discretas, conmovidas.
Quien sabe lo que no contaran las paredes de la 211, cuando escriban en tu blog…
¿Qué quieres que te diga, amigo?
October 22, 2007
Carmen Jacqueline Acevedo Bustamante - Tenerife
¿Qué quieres que te diga, amigo?,
Si, Soy yo otra vez, y por enésima vez, vuelvo a recorrer tus pasillos, tus jardines, a buscar los pecesitos de la fuente, a las caminatas bajo las arboledas al atardecer.
Se que te puede volver a sonar romántico, pero te vuelves a equivocar, ya no es así, ahora es melancolía, ahora es tristeza, ahora son heridas en mi alma, ¡claro que sí te vuelves a equivocar!, vengo solo como antes, ¿recuerdas esos años?, ¿ya son muchos verdad?, y quizás ya ni recuerdas, te confiezo a mi me sucede igual, y es por eso que vuelvo a ti, ya los dos no podemos recordar o será que, ¿no queremos recordar?
Pero en fin, tenemos algo en común, nuestros recuerdos y ese inolvidable pero a la vez torturador perfume, que ella solía dejar cerca de mi puerta cada otoño, que regresaba a ti para descansar.
Tu recuerdas?, aquí la conocí,
Pero muy lejos de ti, la perdí, la agonía se la llevó y hoy vivo mirando al cielo queriéndosela robar, más no puedo, solo vengo a tí para poderla recordar, fue la musa de mis sueños, y el afán de mi vivir, fuimos felices, pero muy lejos de ti, mira que egoista fui, tu me la regalaste y yo me la llevé a los confines a vivir, tuvimos una casita en la montaña muy lejos del mar, y nunca más volvimos acá, hoy te quiero contar, que ya no está más ni aquí ni allá, pero quiero que tu me devuelvas su aroma que haz osado guardar.
¡Tu me ves!,
Hoy estoy aquí, y quiero estar aquí por mucho más, sentir esa alegría de conocerla en el salón, donde un día nos viste bailar la más dulce de las melodías que haz oido jamás.
Querido amigo,
¡Ya lo sé!, no quieres que venga más acá, pero no seas egoista como yo, y enseñame otra vez, con la tranquilidad de tus jardines, que puedo otra vez soñar, y te prometo que no vendré más a llorar, sino a soñar, que gozaré de su aroma cada vez que imagine que aquí contigo está.
Hagamos un pacto de lealtad, yo no lloraré, pero tu me enseñarás a volver a disfrutar de tu recuerdos en los que ella está.
La Puerta
October 22, 2007
Marlen Larrayoz Aristeguieta -Zarautz, Gipuzkoa
No sé si el infierno tiene puertas o escaleras mecánicas, por no saber, ni siquiera sé si existe, pero creo haber encontrado un lugar en el que se esconde una grieta en los muros del pandemónium.
Existe un pequeño bar en un gran hotel de una enorme ciudad, medio escondido entre tantos pasillos, restaurantes de renombre y clientes importantes. Uno de esos lugares de paso en los que, los que están solos se sienten aún más solos. Y los que tienen compañía lo rehuyen por miedo a perderla.
Este lugar no tendría nada de particular sino fuera porque allí cualquiera puede ahogar las penas en alcohol. Pero no en sentido figurado, sino literalmente hablando.
No es un bar donde uno puede entrar y pedir “Dame lo de siempre”. Cada copa es diferente a cualquier otra y cada copa, inexplicablemente, equivale al inmediato olvido de un sueño perdido, de un mal recuerdo o de un amor frustrado.
El camarero tiene pinta de marinero que ha recorrido todos los mares del mundo. Se diría que le falta el garfio para ser uno de aquellos piratas que atemorizaban a las tripulaciones de antaño. Es más bien hosco y no suele responder a las preguntas de los clientes, sólo de vez en cuando, cuando amenaza tormenta, se le suele soltar la lengua y habla de su barco y de su mar, pero nunca cuenta nada de su mujer. Y aunque se sabe que estuvo casado y tuvo varios hijos, lo que se cuenta suena más a historias de noche a bordo que a realidad.
Pero una vez al año, sólo y exclusivamente una vez al año, y casi siempre cerca del día de los difuntos, una de esas copas produce el efecto contrario y vuelven a nuestra memoria todos los recuerdos olvidados, para nunca más borrarse.
Nadie lo sabe hasta que es demasiado tarde, yo no lo supe hasta que …
Desde esa maldita copa, vuelvo cada noche al pequeño bar del gran hotel de la enorme ciudad, y bebo noche tras noche los más extraños licores hasta que las lágrimas nublan mi vista, pero no mis recuerdos, sé que nunca más olvidaré, por siempre tendré que vivir con mis recuerdos a cuestas. La grieta permanecerá abierta y por ella seguirán escapando mis demonios para atormentarme durante el resto de mis días y sobre todo de mis noches.
Marlen Larrayoz Aristeguieta



























